La idea
Quería una pieza de relojes que no pareciera una pieza de relojes: algo cotidiano, casi costumbrista, que parece ir hacia otro sitio. Empezó en una tienda de Nueva York, delante de una pared de Swatch. Los colores eran tan llamativos que dejaban de parecer productos y empezaban a parecer lugares. El blanco era nieve. El verde, un prado.
Entonces me pregunté: ¿y si dentro de cada reloj hubiera un mundo del color de su correa? Como en esas películas de ciencia ficción en las que alguien abre la nevera y encuentra una civilización, o como todo lo que pasa bajo un microscopio y nunca llegamos a ver.
Estructura
Una sombra recorre un mundo que parece conocido, y no sabemos qué es. El misterio se mantiene hasta el reveal: era un reloj, y toda la idea se entiende de golpe.
Proceso
Fue la última de las tres piezas spec y la más directa. Para entonces la idea estaba tan clara que la escribí como un único plano continuo de 30 segundos en Seedance 2.5, la primera versión del modelo capaz de sostener tanto tiempo. Funcionó: la pieza es casi exactamente esa toma, con muy poca edición. El trabajo estuvo en escribirla, no en cortarla.
Música y sonido
La música partió de Suno v6, pero rehíce la orquesta: de la pista generada solo conservé algunos efectos de arpa y glissandi; el resto lo reorquesté a mano. Los ambientes, en Krotos Studio; los efectos de sala y los detalles, diseñados a mano. La mezcla es mía.
Herramientas
Seedance 2.5 · Suno v6 (reorquestado) · Krotos Studio · diseño de sonido y mezcla a mano
Plazo
Unos dos días y medio: uno de imagen (un par de pruebas y la toma ya estaba), uno de música, que fue lo más difícil, y media jornada de sonido.